lunes, 8 de abril de 2013

Good morning! y resolución

¡Hoy tengo mucho sueño! Estoy en el laboratorio de computación de mi universidad, ya que los lunes tengo una clase más tarde que el resto de los días, pero como vivo tan lejos, me da lo mismo venir más tarde... Al fin y al cabo, solo puedo levantarme veinte minutos, media hora más tarde, y llegaría justo justo para la clase; de esta manera llego a la hora de siempre y tengo casi dos horas para trabajar en lo que me atrasé, para adelantar cosas... En fin, se entiende lo que quiero decir. 

Aunque tengo tanto sueño, de todos modos estoy de muy buen humor n_n Estoy buscando páginas para colorear de diferentes cosas para mis chicos, eso siempre me pone de buen humor = D Además, busco un ABC con imágenes, cada imagen representará una letra... Va a ser muy divertido. 

¡Me encanta hacer este tipo de tareas! Creo que elegí bien mi profesión :P

En fin, la verdad es que escribo bastante poco en este blog, lo cual es malo... Me molesta un poco ver el blog tan vacío de cosas... Lo tengo hace muchísimo y casi nunca pongo nada, y es un excelente medio para expresarse, comunicarse con el mundo, o simplemente descargar una emoción fuerte. Me pregunto: si nunca escribo nada, ¿cómo espero convertirme en escritora? Me digo a mí misma que lo seré, pero nunca hago nada al respecto. 

Lo mismo me pasa con muchas cosas: siempre me digo a mi misma que haré tal o cual cosa, como ordenar mi habitación, ser más organizada con mis libros, leer más, investigar temas interesantes, o incluso escribir, pero nunca lo hago. Así que hoy me propongo algo: escribir por lo menos una entrada de blog por semana.

No es un compromiso demasiado difícil de seguir, ya que tengo mucho tiempo en una semana y "bloggear" no representa tanto tiempo; además, un blog puede ser tan largo como quiera, así que si un día estoy menos inspirada y escribo poquito, bueno, no pasa nada. 

Bueno, me lo propongo: a partir de hoy, voy a publicar una entrada de blog por semana.
Quizá escriba sobre algo que me pase, alguna emoción que quiera descargar, o también me gustaría investigar sobre algún tema interesante, ya sea que lo esté estudiando en la universidad como que lo busque por mi cuenta, y escribir sobre eso. Como docente, además, nunca me van a faltar cosas que contar, estoy segura = P 

Sin más que decir...

¡Vamos a ver cuánto tiempo duro cumpliendo mi promesa!

domingo, 7 de abril de 2013

Una solución

Descubrí que tengo mucho amor para dar.
Bah, ya lo sabía de antes, pero nada, fue así:

El otro día hablaba con unas amigas, y una de ellas, Flor, me contó que su más grande sueño es comprarse un departamento para ella sola pagado por ella sola, y que para esto está ahorrando hace mucho tiempo su sueldo entero, y calcula que para dentro de cinco años ya va a tener la plata suficiente para comprarlo. Pero le dijeron, con bastante criterio, que por como está el país, por la terrible inflación, el año que viene toda la plata que tiene no va a valer ni la mitad. Le recomendaron ahorrar en dólares, pero claro, ¿cómo vamos a comprar dólares? De más está decir que mi amiga se decepcionó muchísimo, porque sintió que jamás iba a llegar a su sueño. La mejor recomendación que le dieron fue que gastara su plata, que la disfrutara.

Pensando en esto es que me di cuenta de que el problema económico terrible no es sólo en mi país, sino en absolutamente todos los países, incluso en Europa (aunque ahí, en algunos países, esté más medido). Sin ir más lejos el otro día vi en la tele que en España sorteaban puestos de trabajo... Tristísimo y desesperante. Además de ilegal, por supuesto.

Antes de dormir a veces se me da por reflexionar, y recordando todo esto, me deprimí muchísimo, porque nada, claramente todo el mundo está MUY mal. Y no sé por qué pero llegué a la conclusión (que a mi me parecía obvia) de que esto está así por el egoísmo de la gente. Me refiero a que todos buscan la manera de estar cada vez mejor pero nadie se preocupa por los demás, incluso se mejora a costa de los otros. Tanto es así que mucha gente se ha enriquecido manteniendo en la pobreza absoluta a miles de otros. 

Me pareció terriblemente injusto, y, un tanto desesperada, me pregunté si había una solución (incluso le rogué a dios que nos ayude a encontrarla). Se me ocurrió que, ya que yo misma me estoy preguntando esto, debería YO hacer algo al respecto, y ahí me pregunté qué podría hacer. 

La solución llegó a mí de una manera muy natural, como si siempre hubiera estado ahí. Resolví que mi aporte a esto debía ser mío, debía venir de algo que pudiera hacer. Y luego recordé mi máxima de vida que tengo hace varios años: TODO VIENE DE LA EDUCACIÓN. Así que resolví lo que haré: voy a seguir con mi plan de vida, en el que está incluido crear una pedagogía nueva y tener mi propio colegio en el que se enseñe, para formar mejores personas y combatir el egoísmo, la avaricia, y otras cosas negativas, y cultivar el AMOR.

viernes, 1 de marzo de 2013

Hoy, mejor

La verdad que hoy, miércoles, fue muuuucho más fácil el tema. Paso a relatar:

Mi amada madre, psicóloga y profesora, me dio varios tips, entre los cuales estaba enojarme cuando es necesario, levantar la voz, y que hasta que no estuvieran todos mirándome y en silencio, no empezar a explicar (frenar la clase 5742368742385 veces si era necesario, pero nunca seguir si no tenia la atención de todos). Bueno, hice algunas de esas cosas y la verdad fue muuucho mejor.

Había preparado una actividad de colores, y la pude hacer toda. De hecho, hicimos mucho más de lo que tenía planeado: hice preguntas sobre los colores, hice que me nombraran cosas que eran de ese color, que me dijeran sus colores preferidos, de qué color eran sus remeras, etc. Luego les di una fotocopia con figuras y les fui dando indicaciones de a poquito de que pintaran cada una de un color diferente, asegurándome de que todos entendieran cuáles eran los cinco colores que vimos.

Cuando empezaron a poner el nombre en la hoja, es decir, cuando la actividad estaba casi terminada, empezó el problema.

Faltaban más o menos 50 minutos para que se fueran a sus casas (es viernes, el primer viernes de clase luego de varios meses de vacaciones, y son realmente muy chiquitos, algunos ni 7 años tienen) y ya empezaban a perder la concentración, a pelearse mucho, a levantarse y deambular, a llorar...

Hubo un nene que empezó a hacer berrinche, lloraba por cualquier cosa y decía que todos lo odiaban y hacían cosas malas hacia él. Lo tuve que llevar a dirección porque NO SE CALMABA. 

Al rato otro empezó a llorar diciendo que se quería ir a su casa, que no quería estar más en el colegio, que quería irse.

Como tenía que pegar notitas en el cuaderno y me di cuenta de que ya no les podía pedir mucho más por ese día, les dejé "recreo" mientras pegaba notitas para los papás, pero se volvió un caos. Fue terrible.

Los últimos 20 minutos practicamos cómo formarnos pero no lo pudimos hacer más de dos veces que ya no daban más, estaban todos muy alterados por lo cansados que estaban, y por el calor que hacía.

Cuando me fui me dijeron que ellos hacen eso con todas las maestras, que no es porque sea yo, y la coordinadora me recomendó que pida que en vez de tener dos horas seguidas los viernes me las cambien y me las pongan otro día.

En fin, me fui mucho más contenta que el día anterior, porque había logrado muchísimo en un solo dia = )

First day

Bueno, el miércoles pasado fue mi primer día como maestra en el colegio en que trabajo. Fue todo una novedad para mí, realmente estaba muy asustada y con muchos muchos nervios.

Al principio, con los chicos de sexto estuvo todo bien, sobre todo porque eran dos = P Es un taller opcional de inglés lo que les enseño, entonces se quedan poquitos. Fue muy agradable, mis alumnos son muy amables y cálidos y la verdad saben bastante, tengo buenas bases donde seguir construyendo.

Los 45 minutos con segundo grado fueron OTRA COSA. Por alguna razón yo me imaginaba que iban a estar todos sentados en silencio y respondiendo de a uno a las preguntas que yo hiciera. Pero no. Eran 28 mini-personas caminando por ahí, hablando, gritando, llorando, peleándose, pegándose unos a otros, y vieniendo a mi a preguntarme cosas como si podían ir al baño.

La verdad es que la actividad que había planeado (que pintaran una manito de color y le pusieran el nombre para pegarlo en una cartulina en la pared) la hicieron, pero no conseguí nada más, nada en inglés.

Volví a casa muy muy estresada, triste y cansada, preguntándome a mí misma si hice bien en elegir esta profesión, si era verdad que es mi vocación y todas esas cosas. Realmente me sentía muy mal. Era una mezcla entre tristeza, decepción conmigo misma y con la situación, y un enorme cansancio, lo cual todo junto me hizo llorar = (

martes, 5 de febrero de 2013

La arquitectura humana

Landmann fue un biólogo contemporáneo que teorizó sobre el hombre, y lo hizo contraponiéndolo con el animal.

Primero habló de la no especialización: sostiene que el hombre es un ser no especializado, en contraste con el animal, que es especializado. El animal tiene sus órganos especializados, por ejemplo, el león tiene sus garras especiales para cazar, y sus dientes especiales para desgarrar. Asimismo, tiene instintos muy fuertes, que son muy útiles en su hábitat y marcan lo que tienen que hacer, prescriben su comportamiento (si el animal tiene miedo, ataca instintivamente, sin pararse a pensar cuál es la mejor opción). A diferencia de esto, el hombre es no especializado, y es así, por su racionalidad: puede elegir qué ser. Sus dientes son pequeños, sus "garras" son débiles, pero éstas son dúctiles y las puede usar para una gran cantidad de cosas. Sus instintos son mucho más débiles, así que no tiene la pureza de reacción de animal, pero esto no es una desventaja en todas las ocasiones, ya que tiene otras capacidades de las cuales el animal carece, como la capacidad creadora y la capacidad de adaptabilidad.

Landmann cita a otro teórico del hombre, Gehlen, quien sostiene que el animal, al ser especializado, es la vida perfecta, y que el hombre, como no es especializado, es un ser de carencias. Dice que el hombre contrarresta estas carencias con la razón. A todo esto Landmann responde diciendo que la racionalidad es una característica esencial del hombre y que lo hace ser quien es y que sea un producto especial y peculiar de la naturaleza.

La corporeidad humana, sigue Landmann, es específicamente humana, ya que el hombre es el único animal que está formado por una parte espiritual y otra corporal. Sin embargo, se explica que el hombre no es un microcosmos, es decir, no es una sumatoria de partes independientes, como si lo humano se pusiera encima de lo animal, sino que el hombre es una unidad substancial (como sostuvo Santo Tomás de Aquino) de cuerpo y alma. Hay una supremacía de lo espiritual en el caso del hombre, y dice Portmann (otro de los teóricos citados por el autor) que el cuerpo está subordinado al espíritu, y que el espíritu se construye un cuerpo. 

El ritmo de desarrollo es otro de los temas tocados en lo leído, y es otra de las diferencias claves con el animal. Se explica que el animal, apenas nace, ya camina, y necesita muy poco tiempo de cuidados maternos para poder valerse por sí mismo. Además, su vida está gobernada por los instintos, es decir, la naturaleza le dice cómo comportarse con cada situación, por lo que no necesita aprender tanto a lo largo de su vida, y así, su juventud es corta. En cambio, el hombre, según el autor, nace prematuramente: necesita muchos años de cuidado para poder valerse por sí mismo, y Landmann sostiene que es como si "no le alcanzara el período de gestación". Como no tiene instintos tan fuertes, tiene una vida gobernada por el espíritu; su propio espíritu, y el espíritu conjunto del grupo social en que vive, que lo condiciona, pero no lo determina, y le enseña la cultura. El proceso de aprendizaje de cultura debe empezar lo antes posible y es un trabajo arduo y muy extenso, y por ese motivo, la juventud es tan larga, porque es el momento en que se debe aprender; por eso, también, la adultez es tan larga, porque son los adultos quienes deben enseñarle a los jóvenes. Landmann sintetiza que, a más cultura, más autonomía. La vejez para los animales es simple decadencia y caída, pero para los hombres, es la caída de las fuerzas físicas, pero el espíritu y sus capacidades permanecen. En la Antigua Grecia y en algunos lugares de Oriente, los ancianos son considerados sabios, ya que, según las palabras de Sócrates "La mirada de la inteligencia se agudiza cuando la penetración de nuestros ojos empieza a desfallecer". 

Otro de los puntos trabajados es la apertura al mundo. Uëxkull, otro teórico mencionado, explica que los animaes tienen un "mundo circundante" que es limitado y especializado, como ellos. Dice que los órganos sensoriales de los animales son como filtros que sólo dejan pasar la información vital para el animal, y que todo lo que no tiene interés vital para él directamente no es percibido. Es una función selectiva de sus sentidos que es inconsciente. Contraponiéndose, el hombre tiene una "apertura al mundo", es decir, no tiene un mundo circundante limitado sino que su mundo es ilimitado. Sus sentidos son filtros también, pero mucho más permeables, ya que dejan pasar muchísima más información. Así es como el hombre conoce más del mundo que el animal en forma cuantitativa (pasa más información) y también en forma cualitativa, ya que como el objeto no es de relación vital para él, lo comprende desde otro lugar. Como su vida no está gobernada por los instintos, la naturaleza no le dice cómo comportarse en cada caso; lo debe decidir él mismo mediante la reflexión. Para esto debe conocer; no hay una cantidad determinada de saber para el humano, y además, el saber es voluntario, es por esto que recibe una dimensión ética. Por último, al animal, la naturaleza le adjudicó sólo un mundo circundante a cada especie (no a cada individuo sino al conjunto de su especie), mientras que el hombre se construye a sí mismo su propio mundo circundante, que pertenece a la cultura.

Köhler, el tercer teórico citado, expone que los animales no perciben las cosas como lo que son, sino en función de la utilidad que tienen para ellos. No separan a la cosa de la función que tiene para ellos, ni perciben al conjunto como una sumatoria de partes divisibles. El hombre percibe la sustancia propia de las cosas independientemente de la función que tengan para él, es capaz de asignarle más de una función a la misma cosa, y por esto, tiene un mundo muchísimo más rico que el animal. Tanto así, que no sabe cómo moverse en el mundo ni qué hacer dentro suyo con la riqueza que percibe fuera.

Antes de terminar hay que explicar dos cosas: primero, retomar el tema de la no especialización del hombre. El vacío que el hombre encontró dentro de sí lo hizo productivo, le dio las aptitudes que tiene: solo por estar vacío llegó a ser hombre perfecto, y por eso su falta de especialización es parte de su naturaleza. La especialización ha de faltarle, le sería un estorbo si la tuviera. Y por último, el tema de la cultura. Esta es la respuesta que da el hombre sobrecogido por la enormidad del mundo, para hacerlo claro. Porque el hombre fue destinado para la creación cultural es que necesita que el mundo se abra por todas partes y que él mismo sea no especializado.


miércoles, 30 de enero de 2013

Aristóteles II


Aristóteles dividió a las ciencias siguiendo diferentes criterios. Primero, las clases de ciencia según las operaciones de la razón:

  1. Ciencias teoréticas: Su operación es la contemplación, y son aquellas ciencias que se estudian solo por el hecho de conocer, no por algún fin práctico, por el solo hecho de descubrir la verdad.
  2. Ciencias éticas o prácticas: Su operación es el obrar, y son aquellas que se encargan del correcto vivir  de los individuos. Se divide en ética individual (el buen obrar de una sola persona), ética familiar (El buen obrar de un grupo familiar) y ética política (el buen obrar de una comunidad política).
  3. Ciencias poiéticas o productivas: Su operación es el hacer, se refiere a producir algo, un resultado u obra externa. Estas ciencias están subordinadas a las éticas, y las éticas, a su vez, están subordinadas a las teoréticas.
Su otra clasificación es las clases de ciencia según el grado de separación entre la materia y el movimiento.
  1. Objetos que tienen materia sensible en su definición: Estos objetos son entes sensibles o móviles de la naturaleza. Un ejemplo de estas ciencias son las ciencias naturales o la física.
  2. Objetos que no tienen materia en su definición: Estos objetos son figuras geométricas o números, por ejemplo, y son objetos que no existen sin materia. Un ejemplo de esta clase de ciencia es la matemática.
  3. Objetos "separados e inmóviles": Estos objetos se definen sin materia, y son los estudiados por la filosofía y la teología.

¿Ciencia? ¿Qué es eso?

Uno de los más grandes pensadores de todos los tiempos, Aristóteles, tenía la respuesta a estas preguntas.

Nacido en la época de la Grecia Antigua, hijo de un médico de la corte de Macedonia, recibió una educación buena aunque no era noble. En ese entonces los médicos sabían mucho de todo, con lo cual Aristóteles recibió influencias naturalistas de su padre, las cuales le ayudaron a percibir cierta perfección en aquel mundo que Platón llamaba "mundo sensible", con el que estaba muy en contacto.

Entre muchas otras ocupaciones, quiero centrarme en la de epistemólogo: teorizó sobre lo que la ciencia es y la dividió en clases.

En primer lugar hizo una diferencia entre el saber experiencial y el saber científico. Dijo que el saber experiencial es aquel que nace de la experiencia, como bien su nombre indica. Es el saber de quien ha frecuentado mucho un objeto, y tiene que ver mucho con la memoria. En cambio, el saber científico es el que nace del estudio del objeto, y no de la memoria sino de la razón.

Además, Aristóteles nos explica que el saber experiencial representa el conocimiento de lo individual, y del "qué" del objeto, es decir, su simple existencia. Sin embargo, el conocimiento científico conoce lo universal, las esencias y nociones universales, y conoce por las causas, es decir, conoce el "porqué" de las cosas. Gracias a esto último puede demostrar sus afirmaciones, en las que tiene plena seguridad, y como puede transmitir esta certeza, puede enseñar. El saber experiencial no es demostrativo, porque no conoce las causas, es decir, no puede explicar por qué algo es como es, de modo que no puede enseñar. Finalmente dijo que el saber científico versa sobre lo necesario, lo universal, lo que no puede ser de otra manera, sobre las esencias de las cosas.

Así es como definió la ciencia de este modo:

conocimiento por las causas, demostrativo, sobre las esencias, lo universal y lo necesario, que puede ser enseñado.